Viernes, 18 de Abril de 2014  |  Paso de los Libres  |  Corrientes  |  Activos: 102
     RTA SE
Buscador
 
La Pluma y el Sentimiento
Don Simón Ocampo, fabricante de acordes
Golpeé las manos y el dueño de casa, Don Simón, me hizo pasar a su taller, a una fábrica atípica, adonde en el primer vistazo, se veía un acordeón desarmado, un fuelle de cartón, un balancín y una máquina de agujerear, entre un montón de elementos más, para mí, desconocidos.

Ese extraño taller, es el mundo de don Simón Ocampo, el único y el último fabricante de Acordeones artesanales.

Pasó gran parte de su infancia viendo y oyendo tocar el Acordeón a su padre, don Flaviano Ocampo, un hombre raro que no quería que Simón aprendiera, porque entendía que, como chamamecero, podía sufrir alguna discriminación. Cosas de algunos antiguos, hecho que lo obligaba a don Simón, a robarle el instrumento cuando dormía la siesta, aprendiendo así, a las apuradas y de oído, los compases de “Siete Higueras”, “La Caú” y “La Llorona”. Y cuando conseguía que, el viejo le preste, rápidamente y en lengua Guaraní, le pedía que le devuelva el Acordeón, diciéndole “erú cachapé te potí”.

Por ese entonces, don Simón Ocampo, tenía tan solo 8 años y ya sentía pasión por la música. El ser fabricante de Acordeones, surgió casi por accidente. Sucedió en Buenos Aires, cuando en una oportunidad, ensayando con “Paquito” Aranda, se le salió de tono el suyo, por lo que tuvo que llevarlo a un entendido para que lo afine. Mientras le hacían el trabajo, don Simón observaba y pensaba para sí, “si éste lo hace, yo también lo puedo hacer”. Al llegar a su casa con el instrumento ya arreglado, lo desarma por completo y trabajando con una lima, se da cuenta como levantar y bajar el sonido.

Al principio, se dedicó a afinar los Acordeones de los amigos, pero como casi todos los instrumentos venían con el fuelle deteriorado, los desarmaba para cambiarlos. De esta manera, fue descubriendo todos los secretos que tenía un Acordeón, hasta que se animó a fabricarlos y en forma artesanal.

El primer Acordeón que fabricó, no le dejó un buen recuerdo, porque cuando realizó la primera prueba, el instrumento roncaba, silbaba y soplaba.

El segundo Acordeón, funcionó a la perfección y fue su dueño, nada menos, Cirilo Benítez, quien aún lo conserva como compañero de Escenario en los últimos 40 años.

También hubo un Acordeón que nunca nació; fue el de Ernesto Montiel, porque en ese entonces la matriceria que tenía, era para fabricar de tres hileras, y “el Señor del Chamamé”, tocaba con un Instrumento Especial de cuatro hileras; pero le hacía las afinaciones.

La cantidad de instrumentos nacidos en su taller, no los puede precisar, pero se cuentan por miles en más de 40 años de trabajo. A medida que fueron naciendo, se fueron perfeccionando, tanto en su estructura como en su delicado mecanismo.

Para crear una criatura de este tipo (un Acordeón), se necesita mas o menos unas 400 horas.

Entre sus clientes se pueden contar interpretes de la talla de Raulito Barboza, los Hermanos Cardozos, Monchito Merlo, Juancito Guenaga y nada menos que Antoñito Tarrago Ros, a quién le fabricó un acordeón con una madera de cien años de estacionamiento y considerado una verdadera obra de arte.

Don Simón Ocampo: Un fabricante de acordes.

Aunque nunca vivió en familia, la vida le dio dos hijos; Itati y Alejandro Miguel. En su taller atípico, me presentó a Miguel, nacido de un amor de soltero.

También me presentó otro hijo, hecho de cuerina, cartón, acero, celuloide y mucho amor, de nombre Acordeón.

Era un deleite ver a este último ser, de color oscuro donde sobresalía La Lira, el Símbolo de la Música Universal, dibujada en Nácar por su creador, don Simón Ocampo.

Le solicité unos acordes, pero don Simón me contestó con una sonrisa, como diciendo “ya no estoy para estos trotes”.

Cuando ya abandonaba su taller atípico, Miguel, él hijo de carne y hueso, a modo de despedida, me daba un apretón en la mano.

Cuando llegué a la calle, el otro hijo, el Acordeón, también a modo de despedida, me daba un apretón, pero en el corazón, haciéndome llegar el llanto, del chamamé “la Llorona”.

Tan grande y tan tímido, don Simón Ocampo, el Fabricante de acordes.

RUBEN LOETTI
rubenloetti@yahoo.com.ar


Lunes, 19 de julio de 2010

Volver

EN EL AIRE
La Balsa - msjs 3772 - 528608 / 404016 / 630444
Ruben R. Romero
Próximo programa:
La Balsa - msjs 3772 - 528608 / 404016 / 630444 - 12:00
ENCUESTA
¿Qué pretende de la próxima gestión de gobierno de Libres?
1- más mantenimiento en las calles
2- mejor obra pública
3- mayor seguridad
4- mas honestidad en sus actos de gobierno
5- mejores servicios (agua, luz)
CHAT BOX
17/04/2014 - 01:03:00 p.m.
edgar: tenian q ver los fundamentos de la concejal pedascoll a favor del cierre de historia daba pena
17/04/2014 - 01:01:00 p.m.
edgar: hola ruben mucha fuerza para los estudiantes de historia
16/04/2014 - 09:23:00 p.m.
alicia garcia: hola soy alicia garcia ,vivo en ciudad de la plata buenos aires soy profesora de danzas folklorica
16/04/2014 - 06:56:00 p.m.
jorge: a los del restuarante por favor no contraten mas eso van a perder cliente
16/04/2014 - 06:55:00 p.m.
jorge: juan ponte me tuve que levantar de la meza esa noche para no escucharte un desastre total
16/04/2014 - 06:54:00 p.m.
jorge: juan ponte anda a robar en otro lado o cantante pesimo la otra noche que verguenza
NOMBRE
MENSAJE
100
 C.
Ingrese el código mostrado arriba:
   
 
Telefonos: 03772 425777 / 424542 / 424332
Email y MSN: contacto@confluenciafm.com.ar
© Copyright 2010 www.confluenciafm.com.ar | Todos los derechos reservados.