Jueves, 23 de Octubre de 2014  |  Paso de los Libres  |  Corrientes  |  Activos: 399
     RTA SE
Buscador
 
La Pluma y el Sentimiento
Don Simón Ocampo, fabricante de acordes
Golpeé las manos y el dueño de casa, Don Simón, me hizo pasar a su taller, a una fábrica atípica, adonde en el primer vistazo, se veía un acordeón desarmado, un fuelle de cartón, un balancín y una máquina de agujerear, entre un montón de elementos más, para mí, desconocidos.

Ese extraño taller, es el mundo de don Simón Ocampo, el único y el último fabricante de Acordeones artesanales.

Pasó gran parte de su infancia viendo y oyendo tocar el Acordeón a su padre, don Flaviano Ocampo, un hombre raro que no quería que Simón aprendiera, porque entendía que, como chamamecero, podía sufrir alguna discriminación. Cosas de algunos antiguos, hecho que lo obligaba a don Simón, a robarle el instrumento cuando dormía la siesta, aprendiendo así, a las apuradas y de oído, los compases de “Siete Higueras”, “La Caú” y “La Llorona”. Y cuando conseguía que, el viejo le preste, rápidamente y en lengua Guaraní, le pedía que le devuelva el Acordeón, diciéndole “erú cachapé te potí”.

Por ese entonces, don Simón Ocampo, tenía tan solo 8 años y ya sentía pasión por la música. El ser fabricante de Acordeones, surgió casi por accidente. Sucedió en Buenos Aires, cuando en una oportunidad, ensayando con “Paquito” Aranda, se le salió de tono el suyo, por lo que tuvo que llevarlo a un entendido para que lo afine. Mientras le hacían el trabajo, don Simón observaba y pensaba para sí, “si éste lo hace, yo también lo puedo hacer”. Al llegar a su casa con el instrumento ya arreglado, lo desarma por completo y trabajando con una lima, se da cuenta como levantar y bajar el sonido.

Al principio, se dedicó a afinar los Acordeones de los amigos, pero como casi todos los instrumentos venían con el fuelle deteriorado, los desarmaba para cambiarlos. De esta manera, fue descubriendo todos los secretos que tenía un Acordeón, hasta que se animó a fabricarlos y en forma artesanal.

El primer Acordeón que fabricó, no le dejó un buen recuerdo, porque cuando realizó la primera prueba, el instrumento roncaba, silbaba y soplaba.

El segundo Acordeón, funcionó a la perfección y fue su dueño, nada menos, Cirilo Benítez, quien aún lo conserva como compañero de Escenario en los últimos 40 años.

También hubo un Acordeón que nunca nació; fue el de Ernesto Montiel, porque en ese entonces la matriceria que tenía, era para fabricar de tres hileras, y “el Señor del Chamamé”, tocaba con un Instrumento Especial de cuatro hileras; pero le hacía las afinaciones.

La cantidad de instrumentos nacidos en su taller, no los puede precisar, pero se cuentan por miles en más de 40 años de trabajo. A medida que fueron naciendo, se fueron perfeccionando, tanto en su estructura como en su delicado mecanismo.

Para crear una criatura de este tipo (un Acordeón), se necesita mas o menos unas 400 horas.

Entre sus clientes se pueden contar interpretes de la talla de Raulito Barboza, los Hermanos Cardozos, Monchito Merlo, Juancito Guenaga y nada menos que Antoñito Tarrago Ros, a quién le fabricó un acordeón con una madera de cien años de estacionamiento y considerado una verdadera obra de arte.

Don Simón Ocampo: Un fabricante de acordes.

Aunque nunca vivió en familia, la vida le dio dos hijos; Itati y Alejandro Miguel. En su taller atípico, me presentó a Miguel, nacido de un amor de soltero.

También me presentó otro hijo, hecho de cuerina, cartón, acero, celuloide y mucho amor, de nombre Acordeón.

Era un deleite ver a este último ser, de color oscuro donde sobresalía La Lira, el Símbolo de la Música Universal, dibujada en Nácar por su creador, don Simón Ocampo.

Le solicité unos acordes, pero don Simón me contestó con una sonrisa, como diciendo “ya no estoy para estos trotes”.

Cuando ya abandonaba su taller atípico, Miguel, él hijo de carne y hueso, a modo de despedida, me daba un apretón en la mano.

Cuando llegué a la calle, el otro hijo, el Acordeón, también a modo de despedida, me daba un apretón, pero en el corazón, haciéndome llegar el llanto, del chamamé “la Llorona”.

Tan grande y tan tímido, don Simón Ocampo, el Fabricante de acordes.

RUBEN LOETTI
rubenloetti@yahoo.com.ar


Lunes, 19 de julio de 2010

Volver

EN EL AIRE
Cierre de transmisión
Confluencia FM
Próximo programa:
Cierre de transmisión - 05:00
ENCUESTA
La Seguridad en Paso de los Libres
1- Regular
2- Mala
3- Buena
CHAT BOX
22/10/2014 - 12:09:00 p.m.
juan: no soy el juan anterior
22/10/2014 - 12:09:00 p.m.
juan: pero lo mismo puedo decir de los diarios oficialistas, no informan lo que le perjudicia al gobiern
22/10/2014 - 12:08:00 p.m.
juan: en el programa dicen que clarin y la nacion no informa lo del codigo o lo hace diferente y muy ch
21/10/2014 - 09:42:00 p.m.
para juan: que mierda te importa, acá manda la yegua y nosotros viva la pepa
20/10/2014 - 02:50:00 p.m.
juan: desde las 12 y mediasolo musica pasan digo si uno quiere publicitar en esta radio que honda
20/10/2014 - 02:49:00 p.m.
juan: che una pregunta no tiene publicidad ustedes
NOMBRE
MENSAJE
100
 C.
Ingrese el código mostrado arriba:
   
 
Telefonos: 03772 425777 / 424542 / 424332
Email y MSN: contacto@confluenciafm.com.ar
© Copyright 2010 www.confluenciafm.com.ar | Todos los derechos reservados.