La Pluma y el Sentimiento
“YIYÍ” Mongiat, Cuando un amigo se va

12 de julio de 2.010, la ciudad de Paso de los Libres amaneció como siempre, pero con un frio distinto que calaba los huesos y llegaba hasta el alma. Había partido para siempre “Yiyí” Mongiat, uno de los habitantes célebres que, con su corazón solidario, había construido una hermosa historia de vida.
No solo se había ido el ciudadano, también el padre, el abuelo, el amigo, el colega de San Lucas, el médico de Dios.
Yo tuve la suerte de compartir con “Yiyí” momentos gratos e inolvidables. En mi paso por el Club de Leones, disfruté junto a él de sabrosas cenas, emocionados brindis, y sobre todo, largas sobremesas, salpicadas de tiernos relatos, antiguos recuerdos, pícaras anécdotas.
Recuerdo que en la presentación de uno de mis libros, organizamos con “Yiyí” y Marisa, su mujer, un encuentro familiar alrededor de una mesa. El menú pactado para tal ocasión, sería empanadas fritas con pasas de uva, hechas por Clarita, mi mujer. Por supuesto, este encuentro, sería brindado con un buen vino tinto.
El hombre propone y Dios dispone. Las ocupaciones de “Yiyí” y las mías, fueron postergando indefinidamente esta cena, hasta que el tiempo que manejamos los humanos, un día llegó a su fin. Dios lo dispuso así.
La Ciudad de Paso de los Libres amaneció como siempre, pero con una temperatura dura, que lastimaba de tristeza el alma. El Altísimo había dispuesto llevar a “Yiyí” a su lado, quizás a trabajar junto a San Lucas, el colega médico que cura desde el cielo. La cena de empanadas con pasas de uva tantas veces programada, quizás se cumpla en otra mesa, con otros invitados, allá en las alturas, donde solo llegan los elegidos. Fui testigo: “Yiyí” trató con mucho amor a afligidos pacientes, que buscaron alivio en sus cálidas manos. Yo tengo Fe, que Dios, en el inmenso amor que dispensa a los buenos hijos, un día lo premiará con una invitación: “Doctor Mongiat, esta noche cenaremos juntos”.
RUBÉN LOETTI rubenloetti@yahoo.com.ar
Lunes, 19 de Julio de 2010 |