Sociedad -09/06-
Liga Libreña de Fútbol, 60 años de historia

Una cena de gran emotividad fue desarrollada en la noche del martes con invitados especiales y muchas anécdotas. Refiriéndose a la fecha, no faltó la Pluma de Rubén Loetti, quien nos deja el siguiente escrito. (escrito y fotos en interior)
60 Años de goles, de historias y de muchas emociones.
(Escribe: Rubén Loetti) Fue una noche de temperatura baja, casi helando, pero muy elevada y cálida, a la hora de los reencuentros de viejos amigos, con recuerdos lejanos e inolvidables, y anécdotas graciosas con sabor a picardía, generalmente originada en el mágico mundo de los vestuarios.
Fue el festejo de 60 años de historia de la Liga Libreña de Fútbol de Paso de los Libres. Se dieron cita muchos rostros de generaciones de antaño, para encontrarse con las nuevas caras, que por ley natural les fueron sucediendo.
El antes y el después, el ayer y el hoy, que en su tiempo y espacio disfrutaron de tantas tardes domingueras, y que en esta noche, ambos ven el premio de tanto sacrificio y constancia. Unos y otros construyeron una liga de fútbol que llenó de gloria al deporte de la ciudad.
Fue un salón de fiesta con muchas mesas, a cuyo alrededor se sentaron ex jugadores, técnicos, árbitros, hinchas, dirigentes, masajistas, y los hombres de la bolsa: infaltables utileros, figuras paternales y necesarias en todo equipo de futbol.
No había un silbato ni una pelota. Tampoco una cancha con tribunas. Pero sobraban jugadores, para armar poderosos cuadros y disputar sensacionales e imaginarios partidos de futbol, con jugadas de buena factura, goles memorables, cada cual con un reglamente propio.
Se degustó de un asado suculento, rociado con un vino tinto de cogote largo, puro y sin soda. Las migas de los recuerdos comenzaron a rodar sobre el mantel de la nostalgia, produciendo un brillo distinto en muchos veteranos que pasaron por las gramillas y se jubilaron en los tablones, para alentar a hijos y nietos que venían pidiendo cancha.
Fue como jugar un campeonato de futbol de todos contra todos, donde el referee se convirtió en jugador, y el jugador en árbitro. No faltó el reproche de un orsay mal cobrado hace medio siglo atrás, ni en un “irse de boca” de un delantero que fue marcado con los tapones de suela, por un recio defensor en la misma entrada del área peligrosa.
Hubo penales atajados y mal cobrados; goles con la mano y convalidados; patadas sin pelotas, pero sin intensión; y atajadas con voladas de palo a palo, por arqueros de leyendas.
No faltó la pisada, el “caño”, la “chilena” y el cabezazo letal con la valla desguarnecida. El gol de media cancha, la “apilada” de un hábil delantero a medio equipo, y el “chanfle” sobre la barrera, haciendo estéril el esfuerzo del aquero.
No faltó el silencioso homenaje para los que ya no están, aquellos que se fueron a jugar en la cancha de arriba o en la tribuna de las nubes. Seguramente, sus duendes andarían recorriendo las mesas y sorbiendo de las copas que lagrimeaban vino tinto.
Fue un festejo por los 60 años de la Liga Libreña de Futbol. Nuestra liga. Un reencuentro, donde todos los futboleros entramos por el túnel del tiempo y en la cancha de la vida, revivimos tantos campeonatos, tantas finales y tantas vueltas olímpicas. En algún momento del partido imaginario, muchos nos vimos obligados a hacer tiempo para buscar fuerza y recurrimos a la ayuda de un sorbo de una copa, para gambetear a las emociones y tratar de hacer un gol el arco de los recuerdos.
RUBÉN LOETTI rubenloetti@yahoo.com.ar
Fotos: Daniel Vallejos
Miércoles, 09 de Junio de 2010 |